AYUDA PARA ESTANCIA BREVE EN CENTROS DE INVESTIGACIÓN

Convocatoria: 
2018
Año: 
2018
Beneficiario: 
Mª José García Encinas
Congreso: 
Department of Philosophy (University of Miami, USA)
Resumen del trabajo presentado: 

En general, el trabajo en Miami se dedicó a la organización de los capítulos centrales de un libro contratado con Springer y, especialmente, a la concreción y desarrollo de todo el argumento para su tesis principal. La pregunta central la conforma un dilema que atañe a las verdades metafísicas necesarias. Por un lado, parece que el conocimiento de lo modal ha de ser a priori, pues ningún conocimiento o dato empírico puede garantizar la necesidad de lo conocido. Por otro lado, conocemos a posteriori hechos que son necesarios, como cuando descubrimos que Hesperus es Phosphorus. No sólo el conocimiento a posteriori de casos de identidad o distinción se acomoda a esta cuestión; también intento mostrar que el dilema se aplica igual al conocimiento de algunos hechos causales singulares . Mi propuesta es que ambos cuernos del dilema, aparentemente contrarios, pueden conjugarse si la modalidad que descubrimos en los hechos está fundamentada en su estructura categorial. Siguiendo la pista que dejó Strawson, una de las ideas fundamentales del libro es que las categorías metafísicas, Identidad, Causalidad, Entidad, Existencia ... son estructuras transcendentales de la realidad que conforman el carácter modal de los hechos o acaecimientos en el mundo. Así, el conocimiento de la necesidad, o modalidad, metafísica es una forma de conocimiento a prioiri de las estructuras categoriales de los hechos singulares conocidos a posteriori.

Además de decidir si hay efectivamente conocimiento a posteriori de ciertos hechos necesarios, y qué clase de hechos pueden ser estos, uno de los problemas fundamentales es, claro, la caracterización y posibilidad de algún tipo de conocimiento a priori en metafísica. Un capítulo central considera todas las dificultades que tienen las aproximaciones conceptualistas, lingüísticas o representacionalistas, descriptivistas en general, propuestas para dar cuenta de este tipo de conocimiento. Por esto, tras analizar y estudiar distintas situaciones de conocimiento necesario a posteriori, se concluye con una vía que, sin ser la favorita de los grandes círculos, no es indigna de consideración: la intuición. Aunque filósofos respetados, como Laurence BonJour, George Bealer o, recientemente, Elijah Chudnoff han propuesto esta forma de visión racional para la modalidad, mi propuesta avanza desde las suyas en una dirección claramente no proposicional. La razón no ve, no intuye, sentidos ni proposiciones. Así, y también con la intención de despojar a la intuición del carácter místico que se le atribuye en tantas ocasiones, sostengo que la intuición categorial es una forma de experiencia estética, y utilizo el estudio kantiano de la experiencia, y juicio, de la belleza como paradigma de esta forma de experiencia. Un aspecto fundamental del juicio estético kantiano es su carácter no proposicional. Ni el concepto de rosa, ni, por supuesto, el de belleza forman parte del juicio de que la rosa es bella. La belleza es una experiencia estética singular que ocurre ante la presencia de la rosa y que va a funcionar como si fuese un predicado en el juicio, aunque no lo sea. El carácter perplejo de esta experiencia singular que excluye todo interés, se siente como universal, y es necesaria y transcendental es similar al de la intuición. Así, la intuición categorial puede entenderse como una experiencia estética donde los objetos de intuición, i.e., los hechos de la realidad, se experimentan estructurados bajo una forma categorial.